Este metraje muestra un dron kamikaze terrestre ucraniano que lleva una carga explosiva de 300 kg golpeando un edificio ocupado por un grupo de ocho soldados rusos.
El dron se estrella contra la estructura y detona en el interior, demostrando el creciente uso de sistemas terrestres no tripulados en operaciones de asalto en primera línea y combate urbano.