El 22 de febrero de 2026, Pakistán lanzó una serie de ataques aéreos de alta intensidad dentro de Afganistán, dirigidos a lo que describió como infraestructura militante. Según los informes, los ataques golpearon ubicaciones en los distritos de Paktika, Barmal, Nangarhar y Khugyani. Fuentes afganas locales dicen que la operación fue la más grande de su tipo en el área y resultó en bajas significativas. Funcionarios paquistaníes declararon que los objetivos incluían militantes de Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), Al-Qaeda y Estado Islámico. La situación sigue siendo fluida a medida que continúan surgiendo más detalles.