Una de las unidades de élite del ejército francés, los cazadores alpinos de la 27ª brigada de infantería de montaña, se entrena a más de 2.200 metros de altitud en los Alpes nevados. El frío complica todo: disparar con guantes, manejar el equipo, transportar armas pesadas y municiones en trineos improvisados.
Después de su última gran experiencia en terreno montañoso durante la campaña de Afganistán en 2012, el ejército francés quiere reforzar nuevamente esta capacidad, ya que la atención geopolítica se centra en las regiones frías: Ártico, Groenlandia, Escandinavia, Finlandia, pero también Ucrania.
Para prepararse para futuras misiones de larga duración, 500 cazadores alpinos participan en tres semanas de ejercicios en un campo de entrenamiento a gran escala. Un pequeño equipo ya ha sido enviado a Groenlandia en enero, y varios cientos de soldados de la brigada pronto participarán en maniobras de la OTAN en Finlandia.