Drones del 225º Regimiento de Asalto Separado liberaron a dos prisioneros ucranianos capturados por fuerzas rusas. Utilizando solo drones FPV y sin participación de infantería, los operadores atacaron al soldado escolta. Cuando el primer dron se acercó, el captor entró en pánico y no usó a los prisioneros como cobertura, tomando una decisión fatal. La operación se llevó a cabo en coordinación con la 108ª Brigada y otras unidades de las Fuerzas de Defensa de Ucrania.